Conocida por sus historias de duendes y sus festivales de baile tradicional, Irlanda es un destino exótico en donde aprender inglés y conocer increíbles montañas. A pesar de su cercanía con Gran Bretaña, existen grandes diferencias entre los dos países. En las ciudades se puede visitar museos, asistir a festivales y conciertos y jardines; mientras que en los pueblos se puede experimentar la vida en granjas, ver formaciones rocosas ancestrales y conocer sobre la historia tan interesante del país a través de los castillos.